Rápido y fiable: la guía de extubación PUMA 2026 frente a la DAS 2012
La extubación reúne cerca de un tercio de las complicaciones mayores de la vía aérea documentadas en el cuarto proyecto nacional de auditoría británico (NAP4) [1]. Sus resultados no acompañaron la mejora que la intubación logró en los últimos veinticinco años [1]. La guía de extubación del Project for Universal Management of Airways (PUMA), publicada en 2026, atribuye buena parte del problema a estrategias que no responden al riesgo identificado. Su respuesta es un criterio único para toda extubación: cada vía de rescate tiene que ser rápida y fiable, y la que no lo es define la estrategia.
PUMA conserva las salidas de la guía de la Difficult Airway Society (DAS) de 2012 y cambia el criterio con que se llega a ellas [1, 2]. El algoritmo está pensado para toda extubación, no solo para la vía aérea difícil conocida [1].
1. Arquitectura de la decisión: de dos estratos a cuatro preguntas
Las dos guías tratan la extubación planeada como un acto electivo, con la misma evaluación, preparación, monitorización y vigilancia que la intubación [1, 2]. La DAS 2012 la estratificaba en dos grupos y, en el segundo, resolvía la estrategia con una sola pregunta (Tabla 1) [2]. PUMA liga la evaluación a la estrategia con cuatro preguntas: si es apropiado considerar la extubación, si está en riesgo, si diferir reduce ese riesgo y cómo asegurar un margen frente a la hipoxemia [1].
Precondiciones antes de considerar la extubación
La primera pregunta se responde con las precondiciones de la Tabla 1, que deben estar satisfechas antes de entrar al algoritmo [1]. Los dominios de recursos y de trayectoria son los menos habituales en una lista de quirófano, y dos merecen detalle. El quirúrgico descarta la extubación cuando se prevé reintubar pronto en un contexto difícil, como un regreso a sala, un estudio de imagen o un traslado, o cuando una cavidad mayor queda abierta. El de trayectoria la descarta cuando se anticipa un deterioro en el día siguiente, como una sepsis en evolución [1].
«Rápido y fiable» por cada vía
Para PUMA, rápido significa que el tiempo hasta ventilar se aproxima al de un operador experto en condiciones de rutina, y fiable, que el operador espera lograrlo con un solo intento [1]. El juicio se hace para la mascarilla facial, el supraglótico y el tubo, y la vía que no cumple queda en riesgo junto con la extubación. Una vía compleja puede ser rápida y fiable si el equipo, el dispositivo y la preparación están presentes: el criterio depende del paciente y también del equipo y la situación [1].
Toda vía que fue difícil en la intubación entra en riesgo por defecto, salvo una justificación explícita, y la dificultad previa no se atribuye sin más a la destreza de otro operador [1]. La laringoscopia con el tubo in situ da falsa seguridad, algo que la DAS 2012 ya advertía [2]. PUMA añade que el edema glótico puede remodelarse al retirar el tubo y empeorar el acceso [1]. La prueba de fuga cambió de lectura: la DAS 2012 tomaba la fuga amplia como tranquilizadora [2]; PUMA la considera insuficiente para justificar la extubación si otros factores señalan riesgo [1].
La evaluación de cada vía durante la intubación, que alimenta este juicio, se desarrolla en el artículo sobre vía aérea difícil según la guía DAS 2025.
Diferir, traqueostomía y las tres salidas al proceder
Las preguntas sobre la reintubación asignan cada caso a una de tres filas, y en cada fila se pregunta si la mascarilla y el supraglótico están ambos en riesgo (Tabla 1) [1]. Solo la ruta con reintubación rápida y fiable y ambas vías de rescate fuera de riesgo pasa directo al manejo discrecional, donde el operador elige la técnica [1]. Toda otra ruta pregunta antes si diferir reduce el riesgo, y solo lo reduce cuando mejora factores del paciente, del equipo o de la situación; si no, traslada la dificultad a otro operador, que conoce menos el caso [1]. Por eso la extubación se programa lejos de los cambios de turno, y tras cada diferimiento se repasan las precondiciones y el algoritmo antes de reconsiderarla [1].
Las salidas al proceder reemplazan la lista de técnicas avanzadas de la DAS 2012 y se gradúan por el margen frente a la hipoxemia [1, 2]. La «prueba de extubación» del paciente que no progresa en el destete, aceptando una reintubación probable para evitar la traqueostomía, queda restringida al cuidado intensivo y descartada si la reintubación se prevé difícil [1]. El alcance también se amplía respecto de la DAS 2012 (fila «Uso» de la Tabla 1) [1, 2].
| Elemento | DAS 2012 | PUMA 2026 |
|---|---|---|
| Estratificación | Bajo riesgo o en riesgo | Riesgo juzgado por cada vía: mascarilla facial, supraglótico y tubo |
| Antes del algoritmo | Optimizar factores generales | Siete dominios que deben cumplirse: respiratorio, hemodinámico, neurológico, metabólico, quirúrgico, recursos y trayectoria |
| Preguntas | ¿Es seguro retirar el tubo? | ¿Reintubación rápida y fiable?, ¿comprometida después?, ¿riesgo de manejo urgente?; ¿mascarilla y supraglótico ambos en riesgo?; ¿diferir reduce el riesgo? |
| Salidas al proceder | Despierta, o técnica avanzada: intercambio por máscara laríngea, Remifentanilo o catéter de intercambio | Manejo discrecional, despierta, o despierta sobre catéter de intercambio |
| Salidas sin proceder | Diferir o traqueostomía | Diferir si reduce el riesgo; si no, traqueostomía. De diferir a traqueostomía: «si el tiempo hasta la extubación se prolonga» |
| Uso | Adultos perioperatorios | Toda extubación: adultos y niños; quirófano, urgencias y cuidado intensivo |
La guía acompaña el algoritmo con una lista de verificación que, cuando se anticipa dificultad, se lee en equipo en formato desafío-respuesta, y con una versión interactiva en la aplicación PUMA [1].
2. Preparación: bloqueo neuromuscular, oxígeno, posición y nivel de consciencia
Monitorización cuantitativa y reversión
PUMA eleva a recomendación clave la monitorización cuantitativa para confirmar el retorno de la función neuromuscular basal cuando se usaron bloqueantes [1]. El orden también cambia: la aspiración, la descompresión gástrica, el bloque de mordida y la posición se resuelven con el paciente todavía en sedación profunda y bloqueo completo, y la reversión llega después, aún bajo sedación [1]. Así las maniobras estimulantes no coinciden con la emergencia.
El Sugammadex se asocia con más anafilaxia que la Neostigmina, y esa reacción aparece con frecuencia alrededor de la extubación, de modo que la vigilancia continúa después del retiro del tubo [1]. En su favor pesa una reversión rápida y fiable que permite mantener el bloqueo profundo hasta el final [1]. Se asocia además con menos fallo de extubación y menos ingresos no planeados a cuidado intensivo [1]. Cuando el monitor muestra recuperación suficiente para la Neostigmina, la elección del antagonista se individualiza [1].
ETO2 y capacidad vital
PUMA recomienda reoxigenar la capacidad residual funcional antes de extubar y mantener oxígeno suplementario después, aunque la saturación sea normal [1]. La revisión de 2021 sobre la DAS 2012 proponía acortar esa exposición por la atelectasia (Tabla 2); PUMA prioriza el reservorio, porque es lo que da tiempo si el rescate se complica [1].
La insuflación sostenida hasta cerca de la capacidad vital se hace justo antes de desinflar el balón, y la presión positiva se mantiene mientras sale el tubo. La exhalación pasiva arrastra lo acumulado sobre el balón y reduce la excitabilidad de los aductores laríngeos, dos efectos que bajan el riesgo de laringoespasmo [1]. Aspirar por la luz del tubo mientras se retira queda desaconsejado, porque favorece la atelectasia y vacía el reservorio; la aspiración con sonda antes del retiro, seguida de ventilación con oxígeno, sigue siendo aceptable [1].
Posición
La posición de extubación forma parte de la estrategia y se declara [1]. La cabecera moderada o el supino dan el mejor acceso para reintubar, y cualquier otra posición pide personal disponible para reposicionar con rapidez. En la obesidad conviene más elevación. Con riesgo de aspiración se evita el supino, y el decúbito lateral protege el pulmón no dependiente [1]. La cabecera elevada reduce la regurgitación pasiva y aumenta la aspiración de lo vomitado; el Trendelenburg hace lo inverso [1]. La posición se elige por el riesgo que pesa más en cada caso, sin perder el acceso a la vía aérea [1].
Despierto o profundo
Despierto, para PUMA, es obedecer órdenes específicas, como apretar la mano; la apertura ocular a la orden puede ser una reacción inespecífica, y los movimientos con propósito, como buscar el tubo, no indican vigilia [1]. Una vez suspendidos los sedantes, la emergencia transcurre sin estímulos: la movilización pasiva lenta de grandes articulaciones puede acelerarla, y los estímulos bruscos precipitan tos, mordida, regurgitación e hipertensión [1].
La extubación profunda sigue siendo técnica avanzada, con las condiciones de la Tabla 2 [1, 2]. La regla de la Tabla 2 sobre el plano de consciencia se mantiene [1, 2]. Su prueba práctica es la reacción al desinflado del balón: si un adulto responde con tos o cambio del patrón respiratorio, el retiro se difiere y se profundiza la sedación [1]. En el niño, una pausa transitoria de la ventilación al desinflar el balón es aceptable si no hay rigidez abdominal y la respiración se reanuda enseguida [1].
| Parámetro | DAS 2012 / revisión 2021 | PUMA 2026 |
|---|---|---|
| Bloqueo neuromuscular | TOF ≥ 0.9 con estimulador de nervio periférico; la revisión 2021 recomienda monitor cuantitativo | Monitorización cuantitativa hasta la función basal; reversión al final, tras las maniobras |
| Oxígeno antes de extubar | FeO2 > 0.9; la revisión 2021 propone 100 % el menor tiempo posible [3] | ETO2 ≥ 85 % en todos los casos; oxígeno suplementario después, también en el traslado |
| Al retirar el tubo | Pulmón cerca de la capacidad vital, con presión positiva | Sin cambio; se precisa: insuflación sostenida antes de desinflar el balón, presión positiva durante el retiro, sin aspiración por la luz |
| Aspiración de la faringe | Bajo visión directa, antes del retiro | Sin cambio |
| Bloque de mordida | Recomendado | Sin cambio |
| Posición | Cabecera elevada; lateral izquierdo con cabeza abajo como posición tradicional del no ayunado | Supino o ≤ 30°; > 30° en obesidad; con riesgo de aspiración, evitar supino y considerar lateral |
| Plano de consciencia | Profundo o despierto, nunca intermedio | Sin cambio |
| Despierto | Apertura ocular y obediencia a órdenes | Obediencia a una orden específica |
| Extubación profunda | Técnica avanzada, reservada a la vía aérea fácil sin riesgo de aspiración | Solo con operador experto, riesgo de aspiración mínimo, apnea segura adecuada y reintubación más otra vía de rescate rápidas y fiables |
3. Aspiración pulmonar y estímulo de la vía aérea: dos ejes fuera del algoritmo
La aspiración pulmonar y el daño por estimulación de la vía aérea se planifican aparte del algoritmo, con herramientas propias, y se superponen a la salida que este sugiera [1].
Extubación de secuencia protectora
La secuencia protectora es el equivalente de la secuencia rápida para la extubación del paciente con riesgo de aspiración [1]. A ese paciente le corresponde siempre la extubación despierta, porque es la que mejor asegura el retorno de los reflejos protectores [1]. La estimulación deliberada para apurar el despertar es contraproducente, ya que al cesar el estímulo la consciencia puede bajar después del retiro [1]. La secuencia ordena los elementos de la sección 2 y añade dos: un aspirador de gran calibre disponible para la succión gástrica y faríngea, y una cama capaz de pasar a Trendelenburg con rapidez [1]. El aspirador de gran calibre, la sonda gástrica y el bloque de mordida figuran como opcionales; la cama y la insuflación sostenida, como sugeridas [1].
Técnicas contra la estimulación de la vía aérea
La extubación profunda y el intercambio del tubo por un supraglótico bajo anestesia profunda reducen la estimulación simpática, la tos y el broncoespasmo a cambio de más obstrucción de la vía aérea superior [1]. El intercambio es la maniobra de Bailey, que ya figuraba en la DAS 2012 [2]. En el niño, retirar el dispositivo en plano profundo es la práctica habitual, salvo contraindicación, porque la reactividad y sus complicaciones aumentan con el retiro despierto [1]. En el adulto, el supraglótico se retira despierto, salvo un problema específico [1]. Ninguna de las dos técnicas corresponde con riesgo de aspiración ni cuando el algoritmo sugiere algo distinto del manejo discrecional [1].
Para la estimulación, PUMA propone Lidocaína tópica, intramanguito o intravenosa, antihipertensivos como betabloqueantes, Clonidina y Magnesio, y la reducción de intervenciones estimulantes [1]. Los opioides y la Dexmedetomidina entran en ese grupo con precaución cuando la salida sugerida es la extubación despierta [1]. El Remifentanilo, que la DAS 2012 presentaba como técnica avanzada para el paciente en riesgo [2], ya no ocupa un lugar propio en la decisión de extubar.
4. Catéter de intercambio de vía aérea
Cuando el algoritmo pide el mayor margen frente a la hipoxemia sin diferir, la salida es la extubación despierta sobre catéter de intercambio [1]. El catéter no convierte en apta una extubación que debería diferirse o resolverse con traqueostomía [1]. En el niño pequeño, la tráquea corta favorece el desplazamiento endobronquial o supraglótico y la experiencia publicada es limitada, así que la factibilidad se evalúa caso a caso [1].
El contraste más marcado con la DAS 2012 está en el oxígeno por el catéter (Tabla 3): PUMA proscribe insuflarlo por el riesgo de barotrauma [1, 2]. Si la saturación cae con el catéter in situ y las medidas simples no la corrigen, lo que sigue es la reintubación [1]. El catéter se rotula como dispositivo de vía aérea para que no se confunda con una sonda gástrica, y su uso prolongado queda fuera de ficha técnica en muchos modelos [1].
Para cambiar un tubo, PUMA prefiere la conversión, que mantiene la ventilación o deja una guía en la vía aérea, sobre el reemplazo, que la interrumpe [1]. Usa el catéter y no la bujía, por su mayor longitud [1]. El bloqueo profundo se mantiene durante la conversión, salvo que se necesite la respiración espontánea [1].
| Aspecto | DAS 2012 | PUMA 2026 |
|---|---|---|
| Indicación | Técnica avanzada para la extubación en riesgo | Salida del algoritmo de mayor margen |
| Dispositivo | Catéter hueco con marcas de distancia; la revisión 2021 menciona guías de alambre quizá mejor toleradas | ≥ 2 veces la longitud del tubo; rígido; alambres no recomendados; marcas de distancia y radioopacas |
| Profundidad y fijación | Nunca más de 25 cm desde los labios en el adulto | La misma del tubo, medida en dientes o labios; punta a mitad de camino entre laringe y carina; fijación en la línea media en cuatro puntos |
| Oxígeno por el catéter | Solo en situaciones extremas, 1-2 L/min; ventilación jet con extrema cautela | NO INSUFLAR Oxígeno por mascarilla facial o cánula nasal |
| Posición y tolerancia | Punta por encima de la carina | Confirmar con capnografía, nasoendoscopia o videolaringoscopia; tos o náusea: radiografía de tórax |
| Permanencia (nada por boca en ambas) | Hasta 72 h | De horas a varios días; entorno de alta dependencia |
| Reintubación sobre el catéter | Oxígeno al 100 % con CPAP por mascarilla | Tubo de diámetro interno algo mayor que el catéter; asistente dedicado a la profundidad; inducción y bloqueo en la mayoría; videolaringoscopio; a ciegas, desaconsejada |
5. Complicaciones y cuidado posextubación
Mordida y edema pulmonar por presión negativa
El adulto joven y sano tiende a morder con fuerza al despertar; si el tubo o el supraglótico se ocluyen, el esfuerzo inspiratorio contra la obstrucción produce edema pulmonar por presión negativa [1]. Desinflar el balón permite respirar alrededor del dispositivo y evita el edema; cuando está contraindicado por riesgo de aspiración o no funciona, se profundiza la sedación y, si hace falta, se administra un bloqueante neuromuscular de inicio rápido [1].
Instalado el edema, el líquido se desplaza con presión positiva y no con succión, que aumenta la pérdida e interrumpe la oxigenación; la aspiración solo se justifica para ver la glotis al intubar [1]. Los diuréticos no aportan beneficio y pueden agravar la hipovolemia [1].
Laringoespasmo
PUMA ordena el tratamiento del laringoespasmo en un escalón inicial y otro para el refractario, que persiste o se acompaña de desaturación o bradicardia (Tabla 4) [1]. Antes de tratar, se consideran las causas que lo imitan: cuerpo extraño, coágulo, regurgitación, colapso faríngeo y broncoespasmo [1]. La obstrucción que no cede con una dosis de intubación de bloqueante neuromuscular no es laringoespasmo, y el rescate continúa por las vías superiores y, si hace falta, por el cuello [1]. La bradicardia secundaria a hipoxemia se trata corrigiendo la hipoxemia [1].
| Paso | Fármaco | Dosis | Vía |
|---|---|---|---|
| Inicial | Medidas | Considerar pedir ayuda; retirar precipitantes (aspiración, estímulo); oxígeno al 100 %; optimizar la vía aérea superior; CPAP con mascarilla bien ajustada; maniobra de Larson: presión bilateral firme entre la rama posterior de la mandíbula y la mastoides, dirigida en sentido medial, superior y posterior, hacia la apófisis estiloides | — |
| Inicial | Propofol | 0.25 mg/kg | IV |
| Refractario | Propofol | 2-4 mg/kg | IV |
| Refractario | Succinilcolina | 1-2 mg/kg / 2-4 mg/kg | IV/IO / IM |
| Refractario | Rocuronio | 1.5 mg/kg | IV |
Regurgitación
Ante la regurgitación, el paciente se lleva a decúbito lateral o a posición con la cabeza abajo, y la succión de gran calibre se prefiere a la cánula estándar cuando el material es abundante, espeso o semisólido [1]. Se evita estimular el reflejo nauseoso, que desencadena o empeora el vómito, y si hubo aspiración pulmonar significativa se valora la broncoscopia [1].
Vigilancia posextubación
El riesgo de reintubación dura un tiempo variable que se estima caso a caso, y durante ese periodo la vigilancia ocurre donde haya personal, equipo y monitorización para reconocer el deterioro y reintubar [1]. La vía oral se suspende hasta cerrar ese periodo [1]. La entrega verbal y escrita del paciente de alto riesgo, con el plan de reintubación, las señales de alarma y el contacto del responsable, es herencia de la DAS 2012 [1, 2].
La agitación cuenta como marcador de hipoxemia, y los signos de obstrucción progresiva son el cambio de voz, el babeo, el estridor, el movimiento torácico paradójico, el tiraje traqueal e intercostal y, al final, el silencio [1]. En cirugía cercana a la vía aérea se vigilan además la tumefacción, el sangrado, la perfusión del colgajo y los drenajes [1].
Una cánula nasofaríngea u orofaríngea colocada antes de retirar el dispositivo puede prevenir la obstrucción en los casos vulnerables [1]. El oxígeno nasal de alto flujo, la CPAP o la ventilación no invasiva reducen la desaturación en casos seleccionados [1]. El alto flujo nasal profiláctico de rutina tras cirugía cardíaca no mostró reducir las complicaciones respiratorias en pacientes susceptibles [1].
Para llevar
- Rápido y fiable por cada vía. La pregunta útil antes de extubar es cuál de las tres vías de rescate no cumple; una intubación difícil deja esa vía en riesgo mientras nadie justifique lo contrario.
- Diferir solo si reduce el riesgo. Postergar sin mejorar paciente, equipo o entorno deja la misma extubación en manos de otro operador.
- Monitorización cuantitativa. La reversión del bloqueo se confirma con el monitor, después de las maniobras estimulantes y no antes.
- ETO2 ≥ 85 %. El reservorio se construye antes de retirar el tubo y se conserva después, traslado incluido; una saturación normal no lo reemplaza.
- El catéter es un escalón, no un sustituto. Da margen a la extubación que procede y no vuelve apta a la que debería diferirse o traqueostomizarse.
- Si no cede al bloqueante, no es laringoespasmo. Una dosis de intubación sin respuesta cambia el diagnóstico, no la dosis: se busca otra causa y el rescate escala a la vía aérea superior y al acceso cervical.
Material educativo dirigido a profesionales de la salud. No representa un estándar mínimo de práctica ni sustituye el juicio clínico individual ni la consulta de la guía original completa. La conducta debe individualizarse según el contexto, el entorno y los recursos disponibles.
Referencias
- Ellard L, Higgs A, Cooper RM, Hagberg CA, Baker PA, Greif R, et al. Project for Universal Management of Airways: guidelines for tracheal extubation. Anaesthesia. 2026. doi:10.1111/anae.70365
- Popat M, Mitchell V, Dravid R, Patel A, Swampillai C, Higgs A. Difficult Airway Society guidelines for the management of tracheal extubation. Anaesthesia. 2012;67(3):318-340. doi:10.1111/j.1365-2044.2012.07075.x
- Benham-Hermetz J, Mitchell V. Safe tracheal extubation after general anaesthesia. BJA Educ. 2021;21(12):446-454. doi:10.1016/j.bjae.2021.07.003