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Hipersensibilidad a los AINE en el perioperatorio

Lectura 15 min

Pocas etiquetas resultan tan engañosas como “alergia a los AINE”. Bajo esas cuatro letras conviven cuadros que no comparten mecanismo, pronóstico ni conducta perioperatoria: desde quien presenta broncoespasmo con cualquier inhibidor de la ciclooxigenasa hasta quien sufrió una anafilaxia por un solo fármaco y tolera todos los demás. Para el anestesiólogo, la pregunta útil no es a cuántos antiinflamatorios reaccionó el paciente, sino por qué mecanismo lo hizo: de esa respuesta depende que conserve casi todo el repertorio analgésico o que quede reducido a unas pocas alternativas. Quien distingue el mecanismo, ya tiene resuelta la conducta.

La idea central

La hipersensibilidad a los antiinflamatorios no esteroideos se ordena en torno a un solo eje: el mecanismo. Las reacciones cruzadas dependen de la inhibición de la COX-1 —un efecto farmacológico, no inmunológico— y afectan a varios fármacos de grupos químicos distintos; agrupan la enfermedad respiratoria, la cutánea y la urticaria/angioedema/anafilaxia inducida. Las reacciones selectivas son inmunológicas, se dirigen a un solo fármaco o a su grupo químico y respetan al resto. La reacción cruzada limita toda la clase pero deja abiertos los inhibidores de la COX-2; la selectiva solo cierra un grupo químico.

1. Cruzada o selectiva: la bifurcación que ordena la conducta

El error más común es leer “alergia a los AINE” como una contraindicación en bloque. No lo es. La conducta se decide por el mecanismo, y para ubicarlo basta una pregunta a la cabecera: ¿el paciente reaccionó a un solo antiinflamatorio, o a varios de grupos químicos distintos?

Si reaccionó a varios fármacos químicamente no relacionados, se comporta como un reactor cruzado: el mecanismo es la inhibición de la COX-1, común a todos los inhibidores potentes; se evitan en conjunto, pero conserva los inhibidores selectivos de la COX-2 —el Parecoxib inyectable es la alternativa de elección en quirófano—. Si reaccionó a uno solo, o a los de su mismo grupo, y toleró el resto, es un reactor selectivo: el mecanismo es inmunológico y basta con evitar el fármaco culpable y su grupo químico, conservando el resto de la clase. La distinción decide cuánto del repertorio analgésico conserva el paciente.

En Morton: del marco a la nota

Clasificar bien no siempre es inmediato: la etiqueta “alergia a los AINE” abarca seis entidades con conductas distintas, y el dato que las separa —a cuántos fármacos y de qué grupos reaccionó el paciente, con qué órganos y en qué ventana— rara vez llega ordenado a la valoración preoperatoria. La sección de alergias de Morton resuelve ese paso en el punto de atención: se registra el fármaco implicado y el patrón de la reacción, se elige el contexto quirúrgico, y el sistema devuelve la nota perioperatoria con el mecanismo probable, los fármacos a evitar y la alternativa analgésica congruente.

2. Cómo ubicar al paciente: la clasificación de la WAO 2025

La clasificación de la WAO 2025 no es un ejercicio taxonómico: es el mapa que convierte la forma en que ocurrió la reacción en un mecanismo y, con él, en una conducta. Ordena las reacciones a antiinflamatorios en seis fenotipos según cuatro ejes —el mecanismo, los órganos afectados, el tiempo hasta el inicio y la enfermedad de base—. Por eso, ante un paciente que se declara “alérgico a los AINE”, la tarea no es aceptar la etiqueta, sino reconstruir esos cuatro ejes con la anamnesis: cinco o seis preguntas lo ubican en un fenotipo, y con ello queda definida la conducta.

La anamnesis dirigida ante quien refiere alergia a los antiinflamatorios: qué preguntar, qué revela cada respuesta y hacia qué fenotipo orienta.
Qué preguntarQué revelaOrienta a
¿A cuántos antiinflamatorios reaccionó, y de qué grupos?A uno solo (o su grupo) frente a varios no relacionadosSelectiva (SNIUAA) frente a cruzada (N-ERD, NECD, NIUAA)
¿Qué síntomas tuvo?Respiratorios, cutáneos o anafilaxiaRespiratorio → N-ERD; cutáneo → NECD o NIUAA; anafilaxia → NIUAA, SNIUAA o cofactor
¿Cuánto tardó en aparecer?Menos de 6 h frente a más de 6 hInmediata (todas las anteriores) frente a tardía (SNIDHR)
¿Tiene asma, pólipos nasales o urticaria crónica?Enfermedad respiratoria, cutánea o ninguna de baseAsma y pólipos → N-ERD; urticaria crónica → NECD; ninguna → NIUAA o SNIUAA
¿Había comido o hecho ejercicio junto con la toma?Un alimento o el esfuerzo como cofactorNEFA/NIFA (cofactor alimentario)
¿Toleró después otro antiinflamatorio de otro grupo?Tolerancia conservada del resto de la claseConfirma la selectiva; hace improbable la cruzada

Con esas respuestas, el paciente cae en uno de seis fenotipos. La tabla siguiente los resume —manifestación, enfermedad de base y mecanismo— y sirve de leyenda para el resto del artículo. Frente a versiones previas, la clasificación de 2025 renombra la urticaria/angioedema inducida como NIUAA (para incluir la anafilaxia y las reacciones que rebasan la piel), reconoce variantes mixtas —reacciones anafilácticas sobre una enfermedad respiratoria o cutánea de base— e incorpora el cofactor alimentario (NEFA/NIFA).

Clasificación de la WAO 2025. Todas las entidades son inmediatas (reacción hasta 6 h) salvo las SNIDHR, que son tardías (más de 6 h).
FenotipoManifestaciónEnfermedad de baseMecanismo
N-ERD respiratoria exacerbadaCongestión, rinorrea, broncoespasmo; variante mixta con síntomas cutáneosRinosinusitis crónica con pólipos y/o asmaCOX-1
NECD cutánea exacerbadaUrticaria/angioedema; variante mixta con síntomas respiratoriosUrticaria crónica espontánea o recurrenteCOX-1
NIUAA urticaria/angioedema/anafilaxia inducidaUrticaria, angioedema, anafilaxiaNingunaCOX-1
SNIUAA por un único fármacoUrticaria, angioedema, anafilaxiaNingunaIgE
NEFA/NIFA alergia alimentaria exacerbada/inducidaUrticaria, angioedema, anafilaxiaAlergia alimentariaAgravante/cofactor
SNIDHR tardías selectivasExantema fijo o morbiliforme, dermatitis de contacto; reacciones cutáneas severasNingunaCélulas T

3. Los fenotipos de reacción cruzada: N-ERD, NECD y NIUAA

Las tres entidades cruzadas comparten mecanismo, pero se presentan de forma distinta según el terreno del paciente. Conocer sus rasgos permite reconocer la reacción en el perioperatorio y anticipar su intensidad.

N-ERD: la enfermedad respiratoria exacerbada

Se define por la tríada de asma, rinosinusitis crónica con pólipos nasales y reacciones respiratorias a los inhibidores de la COX-1. La reacción —congestión, rinorrea, estornudos, quemosis, broncoespasmo— aparece entre 30 min y 3 h tras la ingesta, dato útil para reconocerla en quirófano. Afecta al 7.2 % de los asmáticos y hasta al 14.9 % en asma severa. Cerca de uno de cada cinco añade manifestaciones extrarrespiratorias —erupción macular, urticaria, angioedema, dolor torácico, síntomas digestivos—: esa variante mixta equivale a una reacción anafiláctica sobre la enfermedad de base.

NECD: la enfermedad cutánea exacerbada

Hasta el 30 % de los pacientes con urticaria crónica espontánea exacerban de forma aguda y breve, a veces con angioedema, minutos a horas tras un antiinflamatorio de otro grupo químico; rara vez llega a la anafilaxia. La clave es que la intensidad sigue la actividad de la urticaria de base: en remisión, muchos toleran el mismo fármaco que antes los hizo reaccionar. La variante mixta —con síntomas respiratorios— corresponde igualmente a una reacción anafiláctica.

NIUAA: la urticaria, el angioedema y la anafilaxia inducidas

Es la categoría más frecuente en todas las edades: más del 40 % de las hipersensibilidades en adultos y entre el 45 y el 60 % en niños. No hay urticaria crónica de base. Un rasgo la distingue: hasta el 60 % son atópicos, con frecuencia sensibilizados a ácaros. La mayoría refiere solo síntomas cutáneos, pero entre el 9 y el 28 % de los adultos —y hasta el 40 % de los niños— presenta reacciones que rebasan la piel o anafilaxia, con lo cutáneo primero y lo respiratorio después. Un dato práctico: 1 g de Paracetamol desencadena síntomas hasta en el 20 %, pese a ser un inhibidor débil de la COX-1.

El mecanismo común: por qué un efecto farmacológico imita una alergia

Las tres comparten fisiopatología. Los inhibidores de la COX-1 bloquean la síntesis de prostaglandina E2, que en condiciones normales frena la vía de la 5-lipooxigenasa; al retirar ese freno se disparan los cisteinil-leucotrienos y se liberan mediadores de mastocitos y eosinófilos, con broncoconstricción, aumento de la permeabilidad vascular y reclutamiento inflamatorio. De ahí dos hechos prácticos: la reacción no depende de una sensibilización previa —es farmacológica y dosis-dependiente—, por lo que los inhibidores selectivos de la COX-2 suelen tolerarse; en cambio, el Paracetamol y los preferenciales conservan cierta inhibición de la COX-1 y no ofrecen la misma seguridad, sobre todo a dosis altas.

El criterio diagnóstico que el anestesiólogo interpreta

El patrón de referencia es la provocación oral con Ácido acetilsalicílico (sensibilidad del 80 al 90 %), pero en la práctica el diagnóstico suele apoyarse en la historia: un paciente sin urticaria crónica con reacciones recientes y bien documentadas a dos o más antiinflamatorios de grupos distintos se clasifica como reactor cruzado. La tolerancia de 325 mg de Ácido acetilsalicílico suele descartar la hipersensibilidad a la COX-1.

4. Los fenotipos selectivos: SNIUAA y las reacciones tardías

SNIUAA: reacción inmediata a un único fármaco

Algunos pacientes reaccionan a un solo antiinflamatorio —o a los de su grupo químico— y toleran los demás. La reacción es independiente de la potencia de inhibición de la COX-1, lo que apunta a un mecanismo mediado por inmunoglobulina E (IgE). Ocurre casi siempre en la primera hora y va de la urticaria y el angioedema hasta la anafilaxia. Representa entre el 16 y el 47 % de las hipersensibilidades inmediatas del adulto. Los culpables más frecuentes son las pirazolonas —Dipirona (Metamizol) y Propifenazona— y los propiónicos como el Ibuprofeno y el Ketoprofeno; en niños, el Paracetamol y el Ibuprofeno.

Aquí, a diferencia de las reacciones cruzadas, las pruebas cutáneas aportan, sobre todo con Dipirona; además, la prueba de activación de basófilos frente a Dipirona alcanza una especificidad del 83 al 100 %. Dos reglas gobiernan el manejo: se evita el fármaco culpable y todo su grupo químico, y la provocación con el sospechoso está contraindicada tras una anafilaxia severa —para probar el mecanismo se recurre a la provocación con Ácido acetilsalicílico, o con Ibuprofeno si el sospechoso es el propio Ácido acetilsalicílico—.

Reacciones tardías (SNIDHR): mediadas por células T

Son el tipo menos común y aparecen más de 6 h tras la exposición. La mayoría son cutáneas y de intensidad leve a moderada: exantema fijo —los antiinflamatorios están entre sus causas más frecuentes a nivel mundial—, exantema morbiliforme y dermatitis de contacto. Con menor frecuencia aparecen reacciones cutáneas severas —síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, DRESS y pustulosis exantemática aguda generalizada— que contraindican toda reexposición. Importa una reactividad cruzada fotoalérgica concreta: por su estructura de benzofenona, el Ketoprofeno cruza con el Fenofibrato, el Ácido tiaprofénico y filtros solares como la oxibenzona; el Piroxicam lo hace con el tiomersal, y el Diclofenaco con el Aceclofenaco.

5. El antiinflamatorio como cofactor: NEFA/NIFA

Existe un escenario que la clasificación clásica no contemplaba y que puede confundirse con una reacción al fármaco: el antiinflamatorio como agravante o cofactor de una alergia alimentaria. En la forma exacerbada (NEFA) agrava una reacción alimentaria leve preexistente; en la inducida (NIFA), el paciente tolera el alimento por separado pero hace una reacción sistémica —incluida la anafilaxia— al combinarlo con el fármaco. No es raro: cerca del 16 al 18 % de las consultas por reacciones inmediatas a antiinflamatorios corresponden a este fenómeno.

El mecanismo es el de la anafilaxia inducida por ejercicio dependiente de alimentos: el antiinflamatorio aumenta la absorción intestinal del alérgeno al alterar las uniones estrechas del epitelio —por la menor producción de prostaglandinas dependientes de la COX-1— y potencia a mastocitos y basófilos. Los alérgenos más frecuentes son la gliadina omega-5 del trigo y las proteínas transportadoras de lípidos, sobre todo la del durazno (Pru p 3), presente en más del 84 % de los casos, con marcada variación geográfica.

La trampa perioperatoria del cofactor

Administrar un antiinflamatorio a un paciente sensibilizado a alimentos, en el contexto de una comida reciente, puede desencadenar una anafilaxia que se atribuye al fármaco cuando en realidad es un fenómeno de cofactor. Ante una reacción inmediata a un antiinflamatorio, conviene interrogar qué se ingirió en las 4 h previas y posteriores. La conducta preventiva es sencilla: separar el fármaco de las comidas con el alimento implicado, evitándolo 4 h antes y después.

6. La elección del agente seguro y el reconocimiento perioperatorio

Para el reactor cruzado, la pregunta operativa es cuál analgésico ofrecer. La respuesta, respaldada por la mayor revisión disponible, favorece a los inhibidores selectivos de la COX-2: sobre 3218 provocaciones reaccionó el 3.3 %, y casi todas las reacciones fueron urticaria o angioedema, no compromiso respiratorio.

Tasas de reacción a los agentes alternativos en pacientes con hipersensibilidad cruzada a los antiinflamatorios.
AgenteTasa de reacciónLectura perioperatoria
Parecoxib (coxib inyectable)0 %Único coxib parenteral disponible; alternativa de elección cuando se requiere la vía intravenosa.
Celecoxib3.5 %Alternativa oral de primera línea.
Etoricoxib5.4 %Alternativa oral de segunda elección.
Coxibs en fenotipo respiratorio0.13 %Especialmente seguros en la enfermedad respiratoria (N-ERD).
Meloxicam / Nimesulida (preferenciales)~1 de cada 13Más riesgo que los coxibs (hasta 14-16 % en N-ERD); preferir un coxib puro.
Paracetamol (dosis altas)22 % N-ERD; 9 % NIUAASeguro a dosis bajas; riesgoso a dosis altas.

El Parecoxib es la alternativa inyectable con mejor perfil, particularmente útil en quirófano; los coxibs orales —Celecoxib y Etoricoxib— siguen en seguridad, y quien reacciona a uno suele tolerar el otro. Los preferenciales —Meloxicam y Nimesulida— conllevan más riesgo que los coxibs puros y no son intercambiables con ellos. El Paracetamol no es un comodín inocuo: a dosis altas inhibe la COX-1 y causa reacciones en una proporción nada despreciable, sobre todo en la enfermedad respiratoria.

Aun siendo alternativas seguras, conviene confirmar la tolerancia con una provocación previa antes de prescribir en la enfermedad cutánea y en la inducida, y valorarla en la respiratoria con antecedente de anafilaxia. En la cutánea, la premedicación con un antihistamínico —Rupatadina 10 mg, Cetirizina 10 mg o Desloratadina 5 mg— permitió tolerar el fármaco en el 75 % de los pacientes con reacción previa.

El reconocimiento y las reglas que no cambian

Tres anclas cierran la conducta. Primera, las ventanas de tiempo orientan el reconocimiento: la reacción respiratoria aparece entre 30 min y 3 h; la cutánea y la anafilaxia, casi siempre en la primera hora, hasta un máximo de 6 h; las tardías, por encima de las 6 h. Segunda, tras una anafilaxia severa documentada no se reexpone al fármaco ni a su grupo químico: se recurre a una alternativa de otro grupo. Tercera, los beta-bloqueadores están contraindicados antes de una provocación y merecen consideración en el manejo de una eventual anafilaxia perioperatoria, por su interferencia con el tratamiento.

7. Cinco casos: qué hacer en cada escenario

Cinco escenarios frecuentes, resueltos con el marco anterior.

Caso 1 · Reacción cruzada respiratoria. Mujer de 42 años, asmática y con pólipos nasales, programada para colecistectomía. Refiere que el Ibuprofeno y, en otra ocasión, el Ácido acetilsalicílico le produjeron congestión nasal y sibilancias en la hora siguiente a tomarlos.

Dos antiinflamatorios de grupos distintos con clínica respiratoria sobre asma y poliposis: es una N-ERD, reacción cruzada por inhibición de la COX-1. Se evitan todos los inhibidores potentes de COX-1 —incluidos Ketorolaco y Diclofenaco—; el Paracetamol a dosis altas y los preferenciales tampoco son seguros. Para la vía parenteral, el Parecoxib es la opción de elección (0.13 % de reacciones en el fenotipo respiratorio); se evitan los beta-bloqueadores y se vigila la vía aérea las primeras 3 h.

Caso 2 · Reacción selectiva. Hombre de 30 años, sin urticaria crónica, con antecedente de anafilaxia —angioedema e hipotensión— minutos después de recibir Dipirona. Después ha tolerado Ibuprofeno y Diclofenaco sin problema. Requiere analgesia posoperatoria.

Un único fármaco con tolerancia de otros grupos: es una SNIUAA, de mecanismo IgE y selectivo. Se evitan la Dipirona y sus pirazolonas (Propifenazona); los grupos que ya toleró son seguros y puede usarse un propiónico ya probado o un coxib. Por tratarse de una anafilaxia severa, no se reexpone al culpable ni se ensaya una provocación con él.

Caso 3 · El cofactor que simula alergia al fármaco. Mujer de 35 años con urticaria generalizada y disnea una hora después de almorzar —había comido durazno— y tomar Diclofenaco para una cefalea. Refiere que tolera el Diclofenaco en ayunas y que come durazno sin síntomas cuando no toma analgésicos.

El fármaco no es el alérgeno: actúa como cofactor de una alergia alimentaria (NEFA/NIFA; durazno, Pru p 3), sin contraindicación al Diclofenaco. La conducta es separarlo de las comidas con el alimento implicado —evitarlo 4 h antes y después— e interrogar siempre la ingesta reciente ante una reacción atribuida al fármaco.

Caso 4 · Reacción tardía. Mujer de 50 años que, 48 h después de tomar Diclofenaco por lumbalgia, presentó un exantema maculopapular generalizado que resolvió en una semana. Nunca ha tenido reacciones inmediatas y tolera el Ibuprofeno.

La aparición tardía —más de 6 h— señala una reacción mediada por células T (SNIDHR), no la hipersensibilidad inmediata por COX-1: es selectiva. Se evitan el Diclofenaco y su grupo (los acéticos: Aceclofenaco, Ketorolaco); el resto de la clase suele tolerarse, y el diagnóstico, si se necesita, se apoya en pruebas de parche o epicutáneas de lectura tardía, no en provocación. La regla cambia por completo ante un antecedente de reacción cutánea severa —síndrome de Stevens-Johnson o DRESS—: la contraindicación es absoluta y no se reexpone bajo ninguna circunstancia.

Caso 5 · Enfermedad cutánea de base. Mujer de 45 años con urticaria crónica espontánea en tratamiento que, durante un brote, presentó ronchas y angioedema labial dos horas después de tomar Naproxeno. Requiere analgesia y hoy su urticaria está controlada.

Una reacción sobre una urticaria crónica de base es una NECD (cruzada, por COX-1): se evitan los inhibidores potentes de COX-1. La intensidad sigue la actividad de la urticaria, de modo que conviene programar la analgesia con la enfermedad controlada. El coxib es la alternativa segura —el Parecoxib por vía parenteral—, y la premedicación con un antihistamínico (Rupatadina, Cetirizina o Desloratadina) permite tolerar el fármaco en cerca del 75 % de los casos con reacción previa.

Para llevar

  • Clasificar por mecanismo, no por fármaco. Ante una “alergia a los AINE”, la pregunta que ordena todo es si la reacción fue a un solo antiinflamatorio o a varios de grupos distintos: la cruzada (COX-1) limita toda la clase; la selectiva solo cierra un grupo.
  • El reactor cruzado conserva los inhibidores de la COX-2. Se evitan todos los inhibidores potentes de COX-1, pero los coxibs suelen tolerarse: el Parecoxib (0 % de reacciones; 0.13 % en el fenotipo respiratorio) es el inyectable de elección. El Paracetamol a dosis altas y los preferenciales —Meloxicam, Nimesulida— no son comodines seguros.
  • El reactor selectivo evita solo su grupo químico. La SNIUAA es una reacción IgE a un único antiinflamatorio, con frecuencia Dipirona (Metamizol) o Ibuprofeno; se evita el culpable y su grupo, se conservan los demás y, tras una anafilaxia severa, no se reexpone.
  • Sospechar el cofactor alimentario. Cerca del 16 al 18 % de las reacciones inmediatas a antiinflamatorios son en realidad NEFA/NIFA: el fármaco como cofactor de una alergia alimentaria (durazno/Pru p 3, trigo/gliadina omega-5). Interrogar la comida de las 4 h previas y posteriores.
Aviso

Material educativo para profesionales de la salud; no sustituye el juicio clínico individual ni la ficha técnica vigente de cada producto. La conducta en cirugía urgente puede diferir de la electiva y debe individualizarse.

Referencias

  1. Romano A, Valluzzi RL, Alvarez-Cuesta E, et al. Updating the classification and routine diagnosis of NSAID hypersensitivity reactions: A WAO Statement. World Allergy Organ J. 2025;18(8):101086. doi:10.1016/j.waojou.2025.101086
  2. Li L, Laidlaw T. Cross-reactivity and tolerability of celecoxib in adult patients with NSAID hypersensitivity. J Allergy Clin Immunol Pract. 2019;7(8):2891-2893.e4. doi:10.1016/j.jaip.2019.04.042
  3. Trautmann A, Brockow K, Stoevesandt J. Metamizole-induced reactions as a paradigm of drug hypersensitivity: non-allergic reactions, anaphylaxis, and delayed-type allergy. Clin Exp Allergy. 2020;50(9):1103-1106. doi:10.1111/cea.13689
  4. Romano A, Gaeta F, Caruso C, Fiocchi A, Valluzzi RL. Evaluation and updated classification of acute hypersensitivity reactions to non-steroidal anti-inflammatory drugs (NSAIDs): NSAID-exacerbated or -induced food allergy. J Allergy Clin Immunol Pract. 2023;11(6):1843-1853.e1. doi:10.1016/j.jaip.2023.03.036